viernes, 23 de marzo de 2007

COLONIZACIÓN, DESCOLONIZACIÓN E INDEPENDENCIA EN ÁFRICA Y EL CASO SUDAN

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo es un aporte importante al análisis histórico y empírico sobre África. La originalidad del escrito radica en la combinación de elementos de los procesos coloniales, descolonización e independencia. Y las nuevas acciones con son derivadas de dichas combinaciones antes mencionado, para el continente africano y en especial el conflicto que se vive en sudan y la coyuntura política del Darfur, trayendo consigo la no mas colonización por parte de actores externo, sino que ayuden a construir una nación a partir de las bases interna del país sudanés.
COLONIZACIÓN
“A partir del siglo XIX la mayor parte del continente africano pasó a incorporarse al flujo de la historia global en sólo tres generaciones. La ocupación europea fue extraordinariamente rápida. En 1879, el 90% del territorio todavía estaba gobernado por africanos. La proporción se había invertido en 1900. Y en 1914 las consecuencias de la ocupación alcanzaban ya a la mayoría de los africanos. El repentino interés por el continente vino determinado por la unificación alemana e italiana. Tras la guerra franco-prusiana de 1870, en la que Francia resultó derrotada, el escenario de la rivalidad europea se trasladó a África, donde Alemania dio batalla diplomática para controlar a sus rivales y tenerlos ocupados lejos de sus fronteras… El trazado de las zonas de influencia se realizó sobre un mapa recién dibujado con los datos aportados por los exploradores. Las bases del reparto se sentaron en la conferencia de Berlín, celebrada entre 1884 y 1885 con el pretexto de acabar con el comercio de esclavos. Así se abrió una etapa que no se cerró hasta bien entrado el siglo XX. La reclamación de territorios tenía que refrendarse con pruebas de una ocupación real y por todas partes salieron pequeñas expediciones en busca de convenios con las autoridades locales, recurriendo al enfrentamiento sólo en casos extremos. Los protagonistas de esta primera fase de la colonización fueron, además de los militares, los misioneros y los comerciantes. Un primer reparto quedó configurado en 1914. Sobre el mapa, los territorios franceses, ingleses, alemanes, portugueses y belgas parecían fruto de un juego de estrategia. Pese a su arbitrariedad, buena parte de las fronteras así trazadas se han conservado, aun a costa de intensos conflictos... Los franceses adaptaron sus propias formas organizativas, mientras que los ingleses aprovecharon las relaciones de poder establecidas a través del llamado gobierno indirecto. El número de funcionarios por habitante era mucho mayor en el sistema francés. En cualquier caso, esos primeros gobiernos coloniales se limitaron a ejercer sus funciones al menor costo posible: mantener el orden, recaudar impuestos, obligar al trabajo y administrar la ley. En esta época, la economía dependía de la iniciativa de empresas particulares.
En el siglo XX muchas potencias imperialistas descubrieron las desventajas de mantener imperios coloniales. El mantenimiento del orden frente a la creciente marea nacionalista resultaba al mismo tiempo engorroso y caro. El coste de mantener una administración civil, de construir carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, escuelas y hospitales, y abrir nuevas minas y factorías, gravitaba pesadamente sobre las haciendas nacionales. Sin embargo, a juicio de muchos funcionarios coloniales, todavía merecía la pena mantener colonias en el mundo moderno. Además, a menudo las colonias contribuían con sus habitantes a engrosar las fuerzas armadas de la metrópoli… En su política económica, las potencias coloniales procuraron alentar la inversión en sus posesiones y fomentar en ellas la producción, el comercio y el nivel de vida. Francia centró sus esfuerzos en la integración -ficticia- de las colonias en la política metropolitana; así, dos presidentes de las repúblicas africanas, L. S. Senghor (Senegal) y F. Houphouët-Boigny (Costa de Marfil), fueron en la última etapa colonial ministros en el gobierno francés. Bélgica no supo crear una clase dirigente en el Congo ni previó el rápido acceso a la independencia de ese país (actual Zaire). Por su parte, Portugal consideró formalmente a sus colonias de África y la India como partes iguales a la metrópoli, pero sólo concedió igualdad política y social a un número muy limitado de indígenas, los llamados assimilados; al final, para mantener Angola, Mozambique y Guinea-Bissau, se vio obligado a gastar gran parte de su renta nacional, lo que contribuyó al malestar en la metrópoli que determinaría la caída del régimen dictatorial y la independencia final de sus colonias. Ninguna de las potencias coloniales acertó a implantar en sus posesiones instituciones sociales y económicas que pudieran compararse, ni siquiera remotamente, con las suyas propias, salvo la muy importante excepción de la llamada Commonwealth blanca (Canadá, Australia y Nueva Zelanda), donde han arraigado democracias parlamentarias que reflejan con gran fidelidad el modelo metropolitano (británico).

Es evidente que el espacio delimitado no tiene unidad económica, y jamás formo una unidad política, antes durante o después de la colonización. Ciertamente, la negritud y el panafricanismo imprimieron en la mentalidad del concepto de la unidad cultural precolonial las aspiraciones a la unidad política, a la formación de grandes subregiones fundadas en la geografía y en esta unidad precolonial, reforzada por experiencias coloniales comunes o similares. Es relevante comprender que el nivel económico como geográfica en África ha sido desbordado por no tener una clara conformación de sus prácticas política para el fortalecimiento de sus estructuras internas. La unidad económica se vuelve a seca para, o, las pretensiones de una hegemonía geográficas si se lo puede llamar de esa manera. --- Aunque la colonización creó economías especializadas en la explotación agrominera, por lo mismo particularmente vulnerable; desarticulada en el plano interior, y por tanto muy frágiles; con productividad global y social muy débil; y fundadas en alianzas de clases sociales bloquearon la industrialización de la sub-región en vez de impulsarla. Estos elementos le confieren unidad al estudio sobre el África subsahariana y aíslan al mismo tiempo a Sudáfrica. Es evidente simplificamente decir que el desarrollo de económico de África subsahariana está en crisis equivale a afirmar que la especialización agrícola y minera agotó su potencial de crecimiento, y que los pueblos del continente se encuentran ante un dilema decisivo: perecer o dotarse de poderes nacionalistas y democráticos, capases de orquestar la revolución agrícola y la industrialización autónoma.

La realidad es que los africanos dieron la bienvenida a la instauración de la autoridad colonial ya que no solo lo salvo de la anarquía y de guerra que hubieran sido mutuamente aniquilante, sino que además les trajo algunos beneficios concretos. Se puede entender que para los africanos esto era algo muy estratégico, utilizándolo como algo very táctico. La gran mayoría de los gobernantes africanos, pues, optó por defender su soberanía e independencia. En lo que difería era en la estrategia y táctica que adoptaron para lograr su objetivo universal. La mayoría de los gobernantes africanos eligió la estrategia del enfrentamiento, usando arma diplomática o militares o ambas cosas… La estrategia hay que entenderla según algunos gobernantes africanos como colaboradores, en el cual es un término mal utilizado. Por ser un termino incorrecto y despótico y eurocéntrico. Por consiguiente en términos africanos un colaborador es ciertamente alguien que traiciona a la causa de la nación conspirando con el enemigo para alcanzar las metas y objetivo del enemigo en lugar de los intereses de su propia nación.

DESCOLONIZACIÓN E INDEPENDENCIA

Con el caldo de cultivo forjado tras la Segunda Guerra Mundial, los años posteriores sirvieron para apuntalar el proceso de las independencias que daría comienzo a finales de los años cincuenta. Los principales canales de esta corriente liberadora fueron: 1)
Naciones Unidas y, sobre todo, su Asamblea General, que fue considerada por sus miembros como un foro útil en el que exigir y proclamar la liquidación de los imperios coloniales europeos mediante el famoso “principio de la libre de determinación de los pueblos”, reconocido en varios artículos de la Carta de Naciones Unidas[1]; 2) los movimientos anticoloniales o independentistas, liderados por unas elites ‘occidentalizadas’, que bebían de ideologías como el panafricanismo o la negritud y que lograron una amplia coordinación y la unificación, a pesar de sus diferencias, de un mismo mensaje; y 3) las conferencias afroasiáticas, especialmente la que tuvo lugar en Bandung en abril de 1955, que congregó a 29 delegaciones de países de los dos continentes, convirtiéndose en una plataforma para la toma de conciencia de los pueblos que habían sido sometidos y que ahora exigían el fin de la dominación colonial.

Mientras, en Europa era cada vez más difícil ignorar las demandas de liberación nacional que además de hacerse con “lenguaje occidental” se enmarcaban en un contexto de creciente pérdida de legitimidad e incluso de hostilidad hacia la realidad colonial. De este modo, la primera independencia subsahariana fue la de Ghana, en 1957, bajo el liderazgo de Kwame Nkrumah. A Ghana le siguió Guinea (1958), mientras que 1960 se convertía en el año de la descolonización africana con la independencia de una docena más de países. La retirada de los europeos se dio habitualmente en un ambiente de compromiso, reflejado en la ceremonia formal de traspaso de poderes, entre la antigua metrópoli y las nuevas elites gobernantes que, en términos generales, representaban aquellos proyectos menos radicales y más continuistas con la colonia. Este nacionalismo, sin embargo, aspiraba a hacerse con el aparato administrativo colonial y africanizarlo para configurar un estado reconocido internacionalmente. Sus intereses se fundamentaban en el mantenimiento de la estructura social y económica creada durante las décadas coloniales, frustrándose así las demandas de base popular que aspiraban a una mayor democratización de la política africana[2].

Sea como fuere los procesos de colonización, descolonización e independencia, lo cierto es que la formación de estados en África padeció desde su inicio una considerable falta de legitimidad, así como la ausencia de un consenso social sobre sus fines y valores. Y lo que es más importante para poder entender las relaciones de poder político y económico venideras: se vinculó a la población a través de redes clientelares, en las que los intermediarios étnicos conectaban a las elites en el centropolítico con el resto del sistema en un proceso continuo de intercambios políticos. Se expulsó a los europeos, pero se asumió un modelo despótico de Gobierno y se mantuvo la dependencia económica internacional[3].

Aunque son legión los análisis que se han hecho del legado colonial en África y su impacto en el desarrollo futuro, la mayoría de autores coinciden en destacar dos aspectos. Por un lado, la colonización africana sirvió para el despegue económico del Norte, a expensas de la desgracia ajena; por otro, la colonización introdujo pérfidamente la división tribal, creando de hecho las identidades que hoy se confrontan en el marco de Estados incapaces de absorber esas divergencias. Llevó al paroxismo las diferencias y aprovechó la primacía del nuevo estado para marginar a unos grupos en beneficio particular de quienes poseían el monopolio de la administración moderna y sus recursos.

Por lo cual, en palabras del académico nigeriano A. O. Ikelegbe, el colonialismo se convirtió en “el hacha que desarraigó la tradición africana, dejando a la población a la deriva, con escasas posibilidades de extraer experiencias del pasado”.[4] Y que el final de la Guerra Fría (a consecuencia de la segunda guerra mundial) tuvo fuertes repercusiones para los países africanos, que iniciarán una fase de cambios profundos fundamentada en el fracaso de la consolidación del estado poscolonial. A partir de este momento, más de una treintena de países africanos se vieron inmersos en una auténtica ‘ola democratizadora’ que transcurrió de forma pacífica en la mayoría de ellos. Países como Benín, Cabo Verde, la República Centroafricana, Congo, Guinea-Bissau15, Lesotho, Madagascar, Malawi, Malí, Mozambique, Namibia, Níger, Santo Tomé y Príncipe, las islas Seychelles, Sudáfrica o Zambia se sumaban a los únicos regímenes democráticos que había en pie en 1989, Botswana, las islas Mauricio y Gambia[5] . Por el contrario, en otro grupo de países, la respuesta al proceso de erosión estatal desembocó en el derrumbamiento del estado poscolonial y el inicio de conflictos bélicos sangrientos. Así sucedió en Angola, Burundi, Chad, Liberia, República Democrática del Congo (antes Zaire), Rwanda, Sierra Leona, Somalia y Sudán1[6].

Desde este punto de vista o interpretación que se hace desde los procesos que atenido que pasar el continente africano por culpa de los procesos colonizables, a partir de los actores externos. Vemos que introdujeron el mal y la predestinación de seguir conllevando a su espalda la violación de los derechos humanos. Por no tener un claro ejercicio de identidad para Sudan.

Breve historia

“La República de Sudán o República del Sudán es el país más grande de África, situado al nordeste del continente. Su capital es Jartum. Limita con Egipto al norte, el Mar Rojo al noreste, Eritrea y Etiopía al este, Kenia y Uganda al sureste, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana al sudoeste, Chad al oeste y con Libia al noroeste.
Conocido en la Antigüedad como Nubia (véase), Sudán fue incorporado paulatinamente al mundo árabe durante la expansión islámica del siglo VII. El sur se escapó al control musulmán y sufrió de las incursiones de los cazadores de esclavos. Entre 1820 y 1822, Sudán fue conquistado y unificado por Egipto para entrar, posteriormente, en la esfera de influencia británica. El Reino unido le concede la total independencia en 1956, sin embargo Sudán, el más extenso país del África ha sufrido de guerra civil por los últimos 46 años, motivada en gran parte por los conflictos entre el gobierno musulmán y las fracciones cristianas y animistas que se oponen a la sharia, o ley musulmana.
A partir de 1953 el Reino Unido otorga mayor autonomía al Sudán, la cual culmina en 1956 con la total independencia. Las pretensiones de un Sudán unificado enfrentan al norte árabe y musulmán, con un sur donde coexiste el cristianismo y el animismo. Desde un año antes de la independencia, en 1955, los sudaneses del sur se embarcaron en una guerra civil. Este largo conflicto entre el gobierno musulmán y los guerrilleros cristianos y animistas del sur, refleja las realidades culturales opuestas de la nación. La guerra, junto con largos períodos de sequía, ha dejado un millón y medio de muertos. La introducción de la sharia provocó la fuga de más de 350.000 sudaneses hacia países vecinos. En 2005 recibió la declaración de guerra de su vecino Chad.

Gobierno y Política de sudan
Sudán tiene un gobierno autoritario, por lo que todo el poder político está en manos del Presidente, Omar Hassan al-Bashir. Bashir y su partido controlan el gobierno desde que él dirigió el golpe militar del 30 de junio de 1989.

Economía de sudan.
Sudán es un país eminentemente agrícola. El 80% de su población trabaja en este sector. La situación de guerra civil que vive durante muchos años ha llevado a tener niveles de inflación altos en determinados momentos, junto a caídas brutales, fruto de las vicisitudes de las operaciones bélicas.
Amenazado de expulsión del FMI por su impago de la deuda externa, y con los gravísimos problemas que añade la sequía, los datos económicos no reflejan la verdadera situación, dado que computan niveles altos de PIB gracias a los recursos de petróleo y en parte al oro que quedan en manos de muy pocas empresas, todas ellas extranjeras. Otros recursos de los que dispone es tungsteno, cinc y, probablemente, gas.”

Cultura de sudan
Fiestas
Fecha
Nombre en castellano
Nombre local
Notas
1 de enero
Fiesta Nacional

Independencia de Sudán
27 de marzo
Fiesta de la Unidad

Conmemoración del acuerdo de Addis Abeba de 1972
(Varía según el calendario lunar)
Tabaski o Aïd el-Kebir

Fin del mes del Ramadán
25 de diciembre
Navidad

Nacimiento de Jesucristo
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Sud%C3%A1n"

La situación política de Sudán, el país más grande de África, es compleja. Luego de un golpe militar en 1989, el presidente Omar Hassan al Bashir y su círculo íntimo de asesores del Partido del Congreso Nacional (NCP) gobernaron en un estado de emergencia declarada, con el Parlamento disuelto, la Constitución parcialmente suspendida y las libertades civiles restringidas. … La región de Darfur, al oeste de Sudán, donde desde febrero de 2003 dos grupos armados de oposición –el Sudan Liberation Army (SLA) y el Justice Equality Movement (JEM)- hacen frente a las llamadas milicias ‘Janjaweed’, grupos paramilitares sustentados por el Gobierno de Omar al-Bashir, que mediante su estrategia de ‘tierra quemada’ provocaron en pocos meses la peor crisis humanitaria de principios del nuevo milenio, según Naciones Unidas, forzando el desplazamiento de más de dos millones de personas. Tanto el SLA como el JEM reclaman el fin de la histórica marginalización política, económica y social de la población negra por parte del Gobierno árabe, y fuertemente centralista, de Jartum[7]… Por tanto, el conflicto en el sur de Sudán (1983-2002), donde el grupo armado de oposición Sudan People Liberation Army (SPLA) se enfrentó durante casi 22 años al Gobierno islamista sudanés por la independencia del sur del país, de mayoría cristiana y animista. Esta histórica disputa, que se saldó con unos dos millones de muertos, logró un esperanzador compromiso de paz en enero de 2005, a pesar de la guerra en Darfur y de la volatilidad existente en el este del país… El 9 de julio de 2005 se estableció un gobierno de unidad nacional al amparo de una constitución provisional, de conformidad con un acuerdo de paz logrado en enero de 2005 entre el Gobierno árabe islámico de Jartum y el Movimiento/Ejército Popular Cristiano Africano de Liberación de Sudán (SPLM/A), que terminó con la guerra civil que se prolongó durante décadas y que costó millones de vidas. Según el acuerdo de enero, que incluía compromisos con respecto a representación política, autodeterminación y distribución de los recursos petroleros, John Garang, líder del principal grupo rebelde sureño, fue nombrado vicepresidente. Garang murió en un accidente de helicóptero sólo tres semanas después de asumir su puesto, pero su suplente, Salva Kiir, parece no tener dificultad para sucederlo. En la región occidental de Darfur, el Gobierno continúa apoyando a grupos de milicia árabe-musulmanes, conocidos como jinjaweed, que cometen genocidio en contra de los musulmanes africanos negros. Las estimaciones indican que el conflicto ha provocado más de 300.000 muertes y ha afectado a 2,5 millones de personas, incluso a alrededor de 2 millones de personas desplazadas internamente en Darfur y refugiados en el país vecino Chad. Como se puede entender la muerte de John Garang, introdujo serias incertidumbre al proceso de paz. Todo estos deslineamientos, conllevan a que la economía de Sudán está obstaculizada por la inestabilidad, la infraestructura dañada por el conflicto, la mala administración económica y la corrupción. A pesar de que las reservas de petróleo proveen un recurso potencial para el desarrollo, en dicho país. Esta se ve desbordada por el vandalismo y las incursiones que pretenden hacer, para la explotación del petróleo países europeos como el mismo Estados Unidos. Desbordando por completo toda pretensión de pacificación, como lo expresan los conflictos en Darfur.

COYUNTURA POLÍTICA DE DARFUR.

“Darfur es una pequeña ciudad de sudan, donde la población negra domina y tiene un embargo en termino de problema humanitario. Hay una zona de seguridad en Darfur, es una zona humanitaria y se creo para el desplazamiento.

El campo de los refugiados del régimen de OMAR EL BESHIR. Se ha dado cuenta de que los refugiados o desplazados que habitan en Darfur constituye una amenaza para el régimen, en el cual hay que destruirlo, y crea los paramilitares igual que en colombia jinjawi es la seguridad secreta del gobierno y desarticulan los campos de los refugiado para matar a la gente que están allí. Trayendo consigo una diversidad de factores en el conflicto, y problema geopolítico”.

Este análisis, pretende dar cuenta sobre la problemática de DAFUR en SUDAN. Es verídico decir que la problemática de violación de derechos humanos de DAFUR, pasa de ser un elemento que hay que combatirlo. Pero también trae consigo instrumentos para que países como Inglaterra y Estados Unidos, se legitimen por medio de los problemas humanitarios de Darfur ante el territorio de SUDAN; para explotar sus recursos naturales. No obstante el papel pacificador que juega la ONU hacia la pacificación del conflicto que tiene DAFUR, implícitamente lo hace ver: como pretensiones legitimadora a la explotación de los recursos naturales y colonizar de nuevo ha DAFUR por parte de los países céntrico como son EE.UU. e INGLATERRA. Solo por la tenencia del petróleo.
Como se puede entender, la guerra de Darfur estalló en febrero de 2003, cuando los grupos rebeldes de esa región del oeste de Sudán se levantaron en armas para protestar contra la pobreza y marginación de la zona, fronteriza con Chad.
Desde entonces, cerca de 200 mil personas han muerto y unos dos millones más se han visto forzadas a abandonar sus hogares y alojarse en campos de refugiados en Sudán y Chad, lo que ha desatado el peor desastre humanitario de este siglo.
"Las conversaciones se han desarrollado con extremas dificultades y a veces parece que se han llevado a cabo con una completa indiferencia hacia la situación de Darfur", afirmó en la apertura de las conversaciones el representante de la UA Baba Gaga Kingibe[8].
El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el abogado argentino Luís Moreno Ocampo, exigió la colaboración del gobierno sudanés para juzgar los crímenes cometidos en la región de Darfur.

Moreno Ocampo presentó al Consejo de Seguridad de la ONU un informe sobre las investigaciones de matanzas, violaciones masivas y otras atrocidades cometidas en esta región sudanesa desde que se inició el conflicto.

En su presentación, el fiscal hizo hincapié en las dificultades con que se están llevando a cabo las indagaciones, en medio de la violencia que todavía reina en la región y la complejidad del proceso de transición política en el país africano. Las investigaciones están progresando, según Moreno Ocampo, para llevar ante la justicia a los responsables de dichos crímenes. "Acabar con la impunidad es un componente esencial para lograr una paz y transición efectiva en Sudán", dijo el fiscal.

Trabajo propio e independiente
Una veintena de expertos trabajan en la oficina que dirige Moreno Ocampo, centrada en una primera fase en estrechar los lazos de colaboración con el Gobierno de Sudán y la Unión Africana (UA). En cuanto a la lista elaborada con de 51 sospechosos de haber cometido atrocidades -cuyos nombres no se han revelado y que fue redactada por una comisión en una investigación preliminar-,Moreno Ocampo declaró que es simplemente orientadora y ha de ser reevaluada.

Dice "Vamos a llevar a cabo nuestra propia investigación independiente, de acuerdo con nuestras regulaciones y políticas. En los próximos meses, identificaremos a las personas que deben ser encausadas bajo el artículo 53 del Estatuto de Roma", puntualizó el fiscal.

Más apoyo de Naciones Unidas
Las organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch (HRW) demandan un mayor apoyo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a la Fiscalía del CPI, para que ésta pueda llevar a cabo su labor.

"Es imperativo que el Consejo de Seguridad exprese el apoyo incondicional al trabajo de la Fiscalía del CPI, incluyendo sus demandas de colaboración al Gobierno sudanés", dijo a la agencia de noticias EFE, Richard Dicker, director de la división Justicia Internacional de HRW.

Los quince miembros del Consejo no adoptaron ninguna decisión concreta sobre Sudán, por considerar que todavía es demasiado prematuro para presionar al Gobierno de Jartum a colaborar. Aún así, el presidente de turno del Consejo, el embajador británico Emyr Jones Perry, indicó que todos los miembros de este órgano exigen "acabar con la impunidad en Darfur para que estos crímenes no sean recurrentes"[9].

“La Organización de Naciones Unidas se ha referido al tema como la peor crisis humanitaria en todo el mundo. La delegación de Estados Unidos ante la Comisión de Naciones Unidas por los Derechos Humanos dijo que era “el ejemplo más flagrante de abuso a los derechos humanos en el mundo”.
Elie Weisel, ganador del Premio Nobel y sobreviviente del Holocausto, se refirió a este lugar como “la capital del sufrimiento”. Nicholas Kristof, columnista del New York Times, caracterizó lo que ahí sucede como un genocidio en cámara lenta. Todos ellos se están refiriendo a la región de Darfur en Sudán, donde el mundo ha tenido más de tres años para contemplar la brutal campaña de limpieza étnica.
A este compendio de aniquilación, el jefe del área humanitaria de Naciones Unidas, Jan Egeland, agregó una nueva y memorable cita: “En Darfur, todas nuestras pesadillas se han convertido en realidades”, declaró al Servicio Noticioso de la ONU. “Estamos en un punto en el que incluso la esperanza pudiera escapar de nosotros”. Debajo de la somnolienta mirada de líderes mundiales que entonan ritualmente el encantamiento de “nunca más”, el Gobierno sudanés ha perpetrado enormes crímenes en contra de la humanidad.

En 2004, las Redes Integradas de Información Regional de Naciones Unidas hicieron un recuento de una típica ofensiva de violaciones y saqueo en Tawila, en el norte de Darfur: “Treinta aldeas fueron quemadas por completo, más de 200 personas fueron asesinadas y más de 200 niñas y mujeres fueron violadas; algunas por hasta 14 atacantes y frente a sus padres, quienes posteriormente fueron asesinados. Otras 150 mujeres y 200 niños fueron secuestrados”.

Amnistía Internacional, entre otras organizaciones de los derechos humanos, ha documentado el odio de inspiración étnica que está detrás de la campaña de violencia sexual y aniquilación.

Una sobreviviente de uno de esos ataques en Días, en el oeste de Darfur, proporcionó un relato que ha sido repetido incontables veces por otras mujeres: “Los atacantes me secuestraron; todos iban uniformados. Tomaron a docenas de otras jóvenes y nos hicieron caminar durante tres horas. A lo largo del día, éramos golpeadas y nos decían constantemente: Tú, la mujer negra, nosotros te vamos a exterminar; no tienes dios. Por la noche, nos violaban varias veces”. Hombres y niños, cuando no son asesinados de manera sumaria, a menudo son castrados y abandonados para que terminen muertos por desangramiento.

La pervertida lógica de los desolados campos, que rebosan con 2.5 millones de refugiados, es que es preferible que mujeres indefensas se aventuren a salir en
Busca de leña. “Donde nadie está a salvo”.

Según las palabras de una mujer en el campamento As Salaam del norte de Darfur, que fue citada por el Comité Internacional de Rescate, vertidas el mes pasado: “Nosotras hemos optado por correr el riesgo de ser violadas en vez de permitir que los hombres sean asesinados”. Partidarios e ideólogos han promovido cargos por crímenes en contra de la humanidad, crímenes de guerra, genocidio y limpieza étnica con tanta imprudencia y tanto abandono que han disimulado el artículo genuino en la región de Darfur con burdas falsificaciones en Afganistán, la Bahía de Guantánamo (en Cuba), (la prisión) Abu Ghraib, la Ribera Occidental (Cisjordania) y Líbano.

De hecho, uno de los aspectos más pasmosos y reveladores en términos morales con respecto a la tragedia en Darfur es que muchísima gente, así como grupos que profesan cuidar del extraño, de los desposeídos y los oprimidos, particularmente en el mundo islámico, hasta ahora han mantenido un silencio total con respecto a la matanza de personas negras y de fe musulmana en Darfur: 400 mil hasta la fecha… La región de Darfur, según ha observado el filósofo francés Bernard-Henri Levy, viola los elementos distintivos del discurso académico e intelectual de Occidente. La carnicería allá no es atribuible al colonialismo europeo, el imperialismo estadounidense, el triunfalismo cristiano, a integrantes de la supremacía blanca o al sionismo israelí. En Darfur, son árabes musulmanes masacrando a negros musulmanes. Y con respecto a eso, acerca de un verdadero genocidio, las personas que suelen ser protectoras y compasivas y exhortan a la sensibilidad en cuanto a caricaturas y la indignación con respecto a los olivos, mantienen un silencio despreciable.

Ahora que observadores de la Unión Africana están preparados para marcharse de Darfur y que el gobierno sudanés obstruye la creación de una fuerza de pacificación de Naciones Unidas, la pesadilla del exterminio está lista para volverse realidad. La esperanza está huyendo con un poco de ayuda de los amigos de Jartum.[10]

Sudán rechaza rotundamente el despliegue de tropas de la ONU en Darfur
Las claves: Dice que no quiere que Inglaterra vuelva a colonizar su país. En la actualidad hay una misión de paz de la Unión Africana. EEUU quiere convencer a Sudán para que esta fuerza actúe bajo la bandera de la ONU.
Bashir aseguró que el proyecto británico-estadounidense pretende convertir a Sudán en un protectorado y subrayó que "no permitiremos que Gran Bretaña vuelva a colonizar Sudán otra vez, después de más de 50 años de independencia".

Durante una conferencia de masas celebrada en la ciudad de al Qatina, a 90 kilómetros al sur de Jartum, el presidente amenazó con expulsar del país al embajador británico en caso de que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe el proyecto para desplegar fuerza multinacional.

El pasado 21 de agosto, Washington y Londres presentaron un proyecto de resolución para expandir la misión de la ONU en Sudán (UNAMIS) en 17.300 efectivos más y desplegar parte de ellos en la convulsionada región de Darfur, en el noroeste de Sudán.

Misión de paz regional.
En la actualidad hay una misión de paz de la Unión Africana en Darfur, conocida como AMIS y que cuenta con 7.000 soldados, con expectativas de que se convierta en un operativo de paz bajo bandera de la ONU. Sin embargo, el presidente sudanés, Omar al Bashir, se opone rotundamente a la fuerza pacificadora, alegando que la UA realiza un buen trabajo, y que el despliegue de la misión de la ONU tiene otras “motivaciones ocultas”[11].
JARTUM (Reuters) - Sudán ha suspendido el trabajo de una misión de Naciones Unidas en su violenta región de Darfur después de acusar al organismo internacional de transportar a un líder rebelde que se opone a un reciente acuerdo de paz, dijo un responsable sudanés[12].

A pesar del acuerdo de paz firmado en 2004, la violencia ha seguido presente en la región occidental de Darfur, donde el grupo armado de base musulmana Movimiento para la Liberación de Sudán lucha para terminar con la discriminación de las tribus. Sus cruentos enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales han sumido a la población en una gran crisis humanitaria. Actualmente, han alcanzado un acuerdo de paz sin el apoyo de dos grupos armados de la oposición. La situación en el Sur de Sudán continua siendo muy complicada, los numerosos enfrentamientos han forzado la evacuación de las organizaciones humanitarias.[13]

El Estado actual del conflicto, parece mostrar cada vez menos esperanzas para los sudaneses y el alivio de la crisis humanitaria que actualmente están viviendo. A pesar de los marcados intereses que existen en el país debido a los hallazgos petroleros encontrados en la región del Darfur, justamente la región donde se libra la parte más cruenta del conflicto, la preocupación de la comunidad internacional alrededor de este conflicto no alcanza a tener una incidencia real que pueda brindar alguna luz de pacificación. Estados Unidos tiene los ojos puesto en la región, no solo por los recursos petroleros sino también por “la guerra contra el terrorismo” que está librando después del 11 de Septiembre de 2001, y por que existen motivos para pensar que el régimen de Omar el-Bashir sirvió de aliado a Al-Qaeda y dio refugio a Osama Bin Laden, pero la lucha contra el terrorismo no coincide exactamente con la ayuda humanitaria y de desarrollo que necesita el Sudán para lograr su salida del tan largo conflicto. De igual manera la comunidad internacional se convierte en un alimentador de la situación conflictiva en Sudán debido al triste comercio que se dan entre países, en el cual se intercambian armas, que alimentan el genocidio, por petróleo sudanés. “Desde 1995, china ha proporcionado a Sudán munición, tanques, helicópteros y cazas. Pekín vendió a Jartum misiles SCUD a finales de 1996. […] Los beneficios del petróleo también van a parar a mejorar los ingresos económicos del Ejército y de las milicias pro Jartum.”[14]

Sea cual sea la naturaleza de un conflicto, éste tiene repercusiones en la estructura del régimen político y del sistema político. El conflicto se caracteriza por tener una mayor o menos intensidad según la injerencia de los actores participes en él, ya sean internos o externos, cooperantes o con posiciones encontradas, lo que configura distintas temporalidades en las cuales el conflicto se manifiesta con intensidad o se mantiene latente y pasivamente. Lo anteriormente dicho puede aplicarse al se aplica en Darfur.

En la actualidad, en el conflicto persisten algunas de las cualidades originarias del mismo, como por ejemplo la lucha entre el gobierno y las fuerzas rebeldes, no obstante, es fundamentalmente la “concentración de poder en una sola persona” lo que origina la deslegitimación del gobierno de turno. De esta forma, el conflicto del Darfur se puede calificar como “sucesionista” puesto que implica una constante lucha por el poder político del estado entre el anhelo de los rebeldes por edificar un nuevo régimen y la consolidación del gobierno como único actor capaz de llevar a cabo la supuesta consolidación de la democracia y el firme convencimiento de que todas sus acciones y decisiones son buenas y benefician a todas las personas y que la injerencia internacional es buena en cuanto a su apoyo incondicional a las decisiones de gobierno, de lo contrario se debe rechazar. Además, posee un tinte político, económico, cultural y estratégico, es heterogéneo y multidimensional, en tanto que, cualquier determinación y/o acción cultural lleva implícita la manifestación política a posteriori. En pocas palabras, el conflicto de Darfur es esencialmente sucesionista y transversal al régimen y sistema político.
REFLEXIÓN CONCLUSIVA
Si bien las fronteras de los países europeos han sido determinadas en el transcurso de los siglos mediante la guerra, la negociación, el compromiso y el tratado, los europeos trazaron las de África de un solo golpe en Berlín en 1884-85, sin la participación africana. Cortaron fronteras en medio de territorios tribales, estableciendo así guerras irredentas que continúan actualmente. Establecieron estatus de poder entre africanos que hoy tienden a perpetuar las mismas guerras que los europeos estaban tratando de terminar… Pero aún peor, cualquiera que haya sido el progreso que los africanos podrían haber tenido en dirección de las instituciones apropiadas, este fue interrumpido. Desplazó a los grupos africanos que podrían haber aprendido a negociar, a comprometerse y a contratar entre ellos, imponiendo la resolución de conflictos a través de sus propias organizaciones. Quitó algunas prerrogativas a los jefes mientras les otorgaba otras mayores que aquellas que los jefes jamás hubieran conocido. Aunque la concentración del poder ya era endémica, el colonialismo la fortaleció, haciendo más difícil superarla en el período colonial.[15]
Podría haber evolucionado de otra forma la tenencia de la tierra africana? (Los "podrían haber sido" de la historia son traicioneros, pero algunas veces son inevitables.) Los grupos esenciales ya existían, los cuales podrían haberse aliado entre ellos para negociar con los jefes el uso de la tierra: clanes y familias, grupos etarios entre guerreros, los ancianos de las aldeas, la nobleza en algunas sociedades, aldeas vecinas o aún naciones. La propiedad es un paquete de derechos sobre el cultivo, goce del producto, impuestos, mercadeo y similares, que podrían haber sido negociados de forma poco sistemática o en diferentes combinaciones. Todo esto fue interrumpido por el colonialismo. Debido a que los gobiernos europeos respaldaron la soberanía de los jefes, cuando de hecho los africanos habían desarrollado muchos controles (véase Powelson 1988), el colonialismo dejó al estado africano y sus gobernantes con mucho más poder sobre las tierras que el que tenían anteriormente.
La mayoría de los países africanos han elegido el camino de la democracia como forma de ejercer una política participativa. Son políticas todavía frágiles, titubeantes, pero se está diseñando una nueva clase de política con mayor aceptación ciudadana y con más respaldo internacional. La inconsistencia de las estructuras políticas, la mala organización del poder y la precaria ideología nacional son tres elevados factores de riesgo que están amenazando la existencia misma del Estado africano. Tres hechos ayudaron a los occidentales a tomar conciencia de la necesidad de acometer reformas en África: la violación de los derechos humanos en todos los países del continente, el incremento de los gastos de cooperación y la caída del muro de Berlín. París y Londres se llenaban cada vez más de refugiados políticos que denunciaban la situación represiva del continente africano…Las poblaciones están dispuestas a asumir estos cambios, pero falta que los gobernantes de Europa y Estados Unidos se convenzan de la necesidad de promover el bienestar en el continente africano, en vez de apoyar a unos dictadores que sólo han traído miseria al país”[16].
Sudan es un caso muy especial de analizar, a pesar del conflicto interno que vive y, la significación que es para ellos John Garang no pudo conseguir la inmediata liberación del sur - la autodeterminación que reclama muchos de sus seguidores-, sino derrocar al Gobierno de Al Bashir y crear un Estado laico. Se ha desprestigiado por la intromisión de un gobierno autoritario. Pese a las sucesivas victorias logradas a principios de 1997, los rebeldes admiten que tienen pocas posibilidades de vencer al régimen por la fuerza. Su estrategia es ejercer suficiente presión para desatar una revuelta militar, u levantamiento popular o ambas cosas. No obstante el conflicto de Sudán es uno de los más dramáticos del escenario internacional en el umbral del siglo XXI. Por ello, requiere un esfuerzo de los actores nacionales y de la comunidad internacional: desde los jefes tribales y las iglesias locales hasta Naciones Unidas, pasando por la Autoridad intergubernamental sobre la Sequía y el Desarrollo (AISD), la Organización para la Unidad Africana (OUA), la Liga Árabe, E UU y la Unión Europea. Un eventual acuerdo de paz entre el Gobierno y los grupos políticos debe ir, además, acompañado de una reconstrucción de la confianza entre las comunidades en la destruida sociedad sudanesa. Estas influencias internacionales deben ir acompañadas de un nacionalismo patrio sudanés. En la conformación de alternativas responsable con el continente y el país, dando por sentado la recuperación y la hegemonía política, económica, social y cultural. Y que esto no sea el procesamiento del conflicto, sino la solución y que al mismo tiempo sirva como la creación de identidad sobre el continente y el país. La política debe incorporar en sus momentos supremos; la construcción social del interés nacional
BIBLIOGRAFIA
Oscar Mateos Martín: ÁFRICA, EL CONTINENTE MALTRATADO: Guerra, expolio e intervención Internacional en el África negra revista 137.
John P. Powelson: Una Historia de Riqueza y Pobreza. Capítulo 8 África: Guerra, Esclavitud, Colonialismo y Leyes.
Sudán: la guerra olvidada. Elaborado por Marián Hens. Informe nº 7, 1997. Centro de Investigación para la Paz (CIP)/Seminario de Investigación para la Paz (SIP).

[1] Artículos 1 y 5. Versión completa de la Carta de las Naciones Unidas en: http://www.un.org/spanish/aboutun/charter/
[2] Campos Serrano, Alicia, “La aparición de los estados africanos en el sistema internacional: la descolonización de África”, en Peñas, Francisco Javier (ed.), África en el sistema internacional, La Catarata, Madrid, 2000, págs.: 12-50
[3] 9 Íbidem.
[4] En Huband, Mark, África después de la Guerra Fría. Las promesas de un continente roto, Paidós, Barcelona, 2001.
[5]Rodríguez-Piñero Royo, Luís, “Del partido único al ‘buen gobierno’: el contexto internacional de los procesos de democratización en el África Subsahariana después de la Guerra Fría”, en Peñas, Francisco Javier (ed.), África en el sistema internacional, La Catarata, Madrid, 2000, págs.: 209-264.
[6] Ruiz-Giménez Arrieta, Itziar, “El colapso del Estado postcolonial en la década de los noventa, La participación internacional” en Peñas, Francisco Javier (ed.), África en el sistema internacional, La Catarata, Madrid, 2000, págs.: 165-207.
[7] Sudán se compone de población negro africana y árabe.
[8]Comienza ultima ronda por la paz en Darfur- por: Agencia Fuente: EFE. http://www.esmas.com/noticierostelevisa/internacionales/475430.html.
[9] El gobierno sudanés ha de colaborar en la investigación sobre Darfur Internacional. Fecha de publicación 13.12.2005.Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: La violencia sigue reinando en la región sudanesa de Dafur. http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,1815861,00.html
[10] Darfur: Un genocidio en cámara lenta. Por The New York Times- ARTUM, SUDÁN. SEPT. 22, 2006 (NYT). http://www.troponina.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1449
[11]Tomado de 20 minutos. es / efe.25.08.20610:49h http://www.20minutos.es/noticia/147698/0/sudan/onu/dafur/
[12] Sudán suspende el trabajo de una misión de la ONU en Darfur Reuters. 25.06.2006 - 11:35h. http://www.20minutos.es/noticia/134412/0/SUDAN/DARFUR/
[13] PERERA, Yaiza. 2004. Sudán: La guerra del oro negro. En: Guerras Olvidadas. Periódico El mundo. España: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/02/solidaridad/1088759514.html
[14] AGUIRRE, MARIO. BRUHN, Cecilia. 2002. Op. Cit. p. 59-60
[15] Estoy en deuda con mi estudiante Henry Christian Bierwirth, quien con su investigación me ayudó a desarrollar esta idea.
[16] http://www.mgar.net/africa/coloniza.htm